Los robots invaden el futuro de las marcas

Hace algunos años sólo hubiéramos podido pensar en Skynet, pero lo cierto es que la robótica está alcanzando niveles que hasta ahora parecían de ciencia ficción, y las grandes compañías no se quedan atrás.

Este mes tuvimos noticia de la compra por parte de Google de varias empresas dedicadas a la robóticas, entre ellas Boston Dynamics, la empresa creadora del robot más rápido del mundo y Schaft, cuyo robot humanoide acaba de demostrar su utilidad en el concurso DARPA de rescates.

Prácticamente al mismo tiempo vimos el anuncio de Amazon Prime Air, el plan de la tienda online por excelencia para dejar sus envíos en manos de drones, valga la contradicción. Esto, unido a la compra de la empresa Kiva, dedicada a la robótica de almacenes, son movimientos que parecen apuntar a la sustitución casi total de la mano de obra humana.

Y mientras las grandes compañías robotizan sus procesos, nosotros nos iremos robotizando cada vez más. Aún en pañales, pero con grandes promesas, se hacen cada vez más visibles los smart wearables, desde los smartwatches (como el celebrado Galaxy Gear de Samsung) hasta las Google Glass, a la que sin haber sido comercializada aún le ha salido un competidor bastante atractivo: las Space Glasses, obra de la compañía Meta.

Robots al servicio de personas conectadas a máquinas, un camino hacia adelante a gran velocidad en el que la idea de “conectar” con los usuarios adquiere una literalidad a la que se adelanta IBM en su predicción de un futuro en el que las máquinas nos estudian.

¿Y tú qué opinas? ¿Ves el futuro hiperconectado o nos volveremos reticentes al exceso tecnológico?

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