10 hábitos para ser un creativo eficiente

A pesar de la idea que se suele tener de la creatividad como ese fogonazo que nos asalta de repente con una maravillosa y certera idea en la que todo encaja de forma repentina, se trata de un hábito más y, como tal, se ve reforzado con el uso y la práctica.

En Digiday hablaron con un grupo de creativos y nosotros queremos traeros las tácticas y consejos que les recomendaron para comprender mejor el proceso creativo y potenciarlo, tanto dirigiendo un equipo como de forma personal:

1 Vive.

Tan fácil y tan difícil. Sal ahí fuera, habla, escucha, muévete y llena tu cabeza para comprender el mundo en el que vivimos. Un cliente llegará en la mayoría de casos con argumentos racionales que un buen creativo sabrá transformar en emocionales, y para ello debes ser capaz de estar en contacto con tus propios sentimientos y no tener miedo de exponerlos a un grupo de gente en una habitación.

2 Escucha a tu estómago (y otros órganos).

Si hablamos de emociones, debemos aprender a identificar nuestras primeras reacciones y a conocer las de otros para valorar el acierto de una idea. Haz caso a lo que te diga el estómago y tenlo en cuenta.

3 Consume de todo.

Y sí, nos referimos a cultura: televisión, películas, música, webs… cuando decimos todo, es TODO. Estar al día de lo que se está haciendo ahí fuera nos ayudará a detectar corrientes, tendencias y averiguar qué está todavía por hacer.

4 Aprende también a desconectar del todo.

Tan importante como absorber todo lo posible, ser capaz de desconectar por completo nos permitirá asentar y procesar esas ideas que hemos absorbido para encontrar su verdadero significado y mayores implicaciones de las mismas.

5 Olvídate del brainstorming.

Aunque parezca una blasfemia, en un brainstorming se reduce la responsabilidad que cada individuo asume aportando ideas. Gestionar un equipo manteniéndolo concentrado, inspirado y alerta, así como saber usar y dirigir sus fortalezas, nos puede ayudar a superar el “fracaso” rápidamente y de forma más productiva para conseguir desarrollar ideas con éxito.

6 Encuentra tus momentos de máxima creatividad.

Para muchos escritores es la primera hora de la mañana, antes de que la vida les desbarajuste la cabeza; algunos directores se vienen arriba a mitad de la tarde y muchos diseñadores son animales nocturnos. Saber potenciar esos momentos en un equipo puede contribuir a mejorar el ambiente de trabajo.

7 Ve a correr.

Realizar una actividad física y repetitiva puede servirnos tanto para desconectar y distraerse como para concentrarse en pensar, controlando mucho más la dirección que toma ese pensamiento.

8 Distráete.

Es posible que no seas capaz de concentrarte más de una hora en una sola cosa. Es bueno no forzarse y ser capaz de intercalar distracciones para evitar que sobrepensemos las cosas y nos pongamos en duda a nosotros mismos.

9 Intenta hacer ejercicios de creatividad.

Realizar micro-tareas puede ser muy útil: puedes hacer que tu equipo (o tú mismo) realice una tarea que requiera un esfuerzo creativo; aunque no tenga una utilidad específica, ayudará a que situén sus mentes en un espacio diferente.

10 Úsala o piérdela.

Y este sí es un mantra que debemos asumir: la creatividad (y la mente en general) es como un músculo. Simplemente depende de cuánto disfrutes ejercitando la creatividad: si la disfrutas, encontrarás motivos para ejercitarla y cuanto más lo hagas, mejor funcionará.

¿Estás de acuerdo con estos consejos? ¿Añadirías alguno más?

(Aquí te dejamos el artículo original de Digiday)

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